viernes, 20 de septiembre de 2013

ACT. INTEGRADORA NODO I

NODO I. Contexto Sociodigital y Sociotecnológico del siglo XXI

Actividad Integradora al Nodo Problemático
Texto de R. Sánchez Puente: Didáctica de la Problematización en el
Campo Científico de la Educación



Elaboración del problema prototipo:
-       Lluvia de ideas
Rendimiento escolar
Innovación en la enseñanza-aprendizaje
Uso de tecnologías sociodigitales
Educación virtual

-       Punto de interés
Formación integral en los docentes de Educación Superior

-       Listado de las lagunas, necesidades o carencias
Habilidades para la enseñanza
Elaboración y utilización de material didáctico y de evaluación
Actualización profesional

-       Situación problemática sin establecer relación de causa-efecto
El desarrollo científico y técnico, la rápida mutabilidad del conocimiento, las nuevas actitudes sociales, los nuevos retos profesionales y el uso masivo de las tecnologías de información demandan nuevas formas de gestionar el conocimiento y nuevas estrategias para la enseñanza universitaria (Imbernón, 2008). Dichas demandas centran la atención en la figura del académico y su formación andragógica, la cual es conceptualizada como “formación docente”. La formación docente es entendida como un proceso formal e informal, de preparación profesional para el ejercicio de la praxis pedagógica. Incluye la carrera universitaria que conduce a la obtención del título y posteriormente los cursos de actualización hasta el posgrado.

En una perspectiva más centrada en su rol como docente, su formación es un proceso dinámico y permanente, ligado estrechamente a la práctica en el aula y de una alta pertinencia social en tanto que es en el desempeño en el aula, en su intervención profesional en un contexto específico, donde el docente adquiere y consolida conocimientos y habilidades especializadas (Imbernón, 2000; Marcelo, 1995).

El concepto de formación es mucho más complejo comparado con los conceptos de capacitación o entrenamiento que muchas veces se utilizan como sinónimos de formación. La formación del profesorado se sostiene en la noción misma de cambio: cambio de perspectiva y tiempo, cambio de los alumnos, cambio del profesorado y de las instituciones de educación superior, sobre todo en el hecho de que la formación no sólo sirve para estar actualizado; sino que es un elemento intrínseco en las profesiones para poder interpretar, comprender ese cambio constante (Imbernón, 2000).


-       Situación problemática estableciendo relaciones entre procesos y problemas
En los últimos tiempos empieza a verse la docencia universitaria como un proceso complejo y multidimensional en donde además de la experiencia de los años  y la repetición, el conocimiento obligado de la disciplina y la práctica rutinaria de las clases se introduce la presión externa de las propias instituciones. Si se lleva esta reflexión al plano del contenido académico, se puede encontrar una idea muy extendida que la universidad no se adecua a las necesidades educativas y sociales del sistema social. Es un tema discutible pero que provoca en algunos estudiantes y profesorado un sentimiento de inquietud. (Imbernón, F. 2010)

La formación educativa  tendría que ser un proceso significativo en la vida  del docente de enseñanza universitaria. Esto implica, que de acuerdo a la existencia de una necesidad  sentida, sea el profesor quien decida por voluntad propia asistir o no asistir a las propuestas de formación ofrecidas por la institución donde labora y valorar los beneficios a obtener de ellas (Cruz, 2000).

Para Gairín (1996) el concepto de necesidad parte de dos grandes grupos: a) un grupo de carácter relacional en el que se identifica la necesidad con la relación entre dos situaciones: lo real y lo ideal; b) un grupo de carácter polivalente por asimilar el término necesidad a conceptos tan variables como problema, expectativa, carencia, deficiencia o interés.


                En el campo de la formación, las necesidades son entendidas como:
a) necesidad normativa que hace referencia a la carencia grupal o individual respecto a un patrón establecido institucionalmente.
b) necesidad percibida o sentida por los sujetos, que está basada en la percepción de cada persona o grupo de personas sobre una determinada carencia. Por tanto, es una apreciación subjetiva, condicionada a factores psicológicos y psicosociales particulares.
c) necesidad expresada que es la demanda que hace referencia  a la expresión de la necesidad por parte de quien percibe.

Tejedor (1990) agrega a esta clasificación las necesidades relativas, las cuales se refieren a la comparación de necesidades de diferentes grupos o situaciones.


Tabla 1: Clasificación de necesidades formativas según autores españoles.

Autor
Necesidades formativas
Aspectos sobresalientes
Gairín (1996)
a) Carácter relacional
Se establece entre dos situaciones: lo real y lo ideal.
b) Carácter polivalente
Asimila el término necesidad a diversos conceptos como problema, expectativa, carencia, deficiencia o interés.
Benedito e Imbernón y Felez (2001)
a) Necesidad normativa
Carencia grupal o individual respecto a un patrón establecido institucionalmente.
b) Necesidad percibida
Percepción de cada persona o grupo de personas sobre una determinada carencia.


c) Necesidad expresada
Es la demanda que hace referencia  a la expresión de la necesidad por parte de quien percibe. El criterio se sitúa en las demandas del propio servicio o programa.


Se debería ser más conscientes del compromiso social y de la necesidad de revisar los procesos formativos y de romper el modelo de aula cerrada, ya que éste no sólo genera una labor individual sino que ocasiona ciertos problemas de comunicación entre el profesorado, e incluso impedir que tenga lugar un fenómeno imprescindible en toda labor profesional como es el intercambio colaborativo de la propia teoría‑práctica docente y la innovación. (Imbernón, F. 2010)



-       Prioridades
·         El desarrollo y la competencia profesional docente del profesorado       universitario y su reconocimiento por parte de las Universidades.               La formación de un punto de vista amplio, flexible y bien definido sobre la     didáctica de la disciplina en el propio contexto de trabajo.
·         El desarrollo de capacidades y habilidades pedagógicas, así como asumir una flexibilidad o heterodoxia metodológica.
·         El desarrollo de capacidades para establecer una relación positiva hacia los estudiantes y un ambiente formativo.
·         La superación de la falta de comunicación entre el profesorado por problemas de competición académica.
·         El trabajar en equipo y de forma colaborativa en los departamentos creando grupos de discusión, reflexión didáctica, revisión crítica de colegas y mejora docente.
·         La implicación, individual y colectiva, en procesos de reflexión e investigación sobre los procesos y efectos de la docencia llevada a cabo.

-       Problema central
Falta de formación integral en el docente de educación superior.


-       Contextuar al problema central
Se muestra al docente como reproductor-alineado en sus tareas individuales rutinizadas; a formar a un docente universitario productor-activo, lo cual implica asumir las tareas docentes con la suficiente competencia y reflexión crítica, ya que sin ella la práctica de la docencia universitaria no puede contar con los elementos personales, críticos y alternativos sino que deberá limitarse a la reproducción de elementos ajenos al profesorado  y al alumnado. 


-       Núcleo del problema
Se cree que por el hecho de ostentar conocimientos técnicos de las materias que imparte y un título profesional es suficiente para estar frente a un grupo de alumnos universitarios.
  

-       Mapa topográfico



             



-       Descripción del problema
La formación docente no ha sido un proceso permanente y continuo, se cree que con solo abarcar las experiencias escolares es suficiente, sino que ésta tiene un impacto total en la trayectoria de vida de los sujetos que en ella participan. En esa trayectoria, la etapa de formación inicial de grado universitario tiene especial relevancia porque se propone proveer aportes para la configuración de un perfil docente. Y ese proceso supone un tiempo y un espacio de construcción personal y colectiva en donde se van configurando núcleos sustantivos de pensamientos, conocimientos y prácticas.

Por esta razón, la formación del profesor universitario debe incluir un conocimiento situado e histórico que recupere los saberes y las experiencias valiosas a fin de potenciar mejor las proyecciones, y también enfatizar la centralidad de la enseñanza como tarea nuclear de la docencia en sus fundamentos éticos, políticos y sociales, en su interés por la justicia y la emancipación, en el fortalecimiento de un compromiso responsable, en la consolidación de valores solidarios y democráticos, y en la construcción de ciudadanía.

La formación docente debe ser un proceso integral que tienda a la construcción y apropiación crítica de las herramientas conceptuales y metodológicas para el desempeño profesional. La docencia es una profesión y un trabajo caracterizado por la transmisión y la producción de conocimientos en torno a la enseñanza orientada a una formación crítica de los sujetos con los que interactúa. La enseñanza constituye un proceso complejo que cobra sentido en las decisiones acerca de qué enseñar, cómo hacerlo y para qué, y según los contextos en los que se sitúa; por ello requiere de la consideración, comprensión y reflexión de las diversas dimensiones sociales, históricas, políticas, culturales, filosóficas, epistemológicas, pedagógicas, metodológicas y disciplinares que componen la complejidad de aquel proceso para el despliegue de prácticas educativas transformadoras de los sujetos participantes y de su realidad situada.

El proceso de formación profesional docente focaliza en el desempeño específico en diversos contextos de intervención que abarcan a la comunidad, a la institución y a las aulas, a partir de la articulación entre teoría y práctica entendida como reflexión sistemática, crítica y situada.
Desde este enfoque, la formación docente de los profesores universitarios se sustenta en una sólida preparación académica basada en valores ético-morales y en el compromiso social.

Sensibilizar y corresponsabilizar al profesorado en la importancia de esa formación. Si no existe preocupación de mejora, actitudes positivas institucionales y políticas respecto a la formación, redes de relación para el conocimiento e intercambio de innovaciones didácticas y propuestas alternativas, la formación servirá para muy poco o únicamente para la inhibición o para acreditar algún mérito académico.


Fuentes bibliográficas adicionales (links):

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